Vive si...

Riaño vive dentro de los que hemos vivido en él,
nada nos ha llenado tanto como su todo,
debemos recuperarlo aunque solo sea un poco,
y no habrá futuro para nosotros y nuestros hijos más gratificante

que volver a vivir en él sin que sea un sueño.

Riaño hace 20 años "muerto", Riaño asesinado, y los hombres lo mataron, con sus envidias y engaños, y ahora, despues de 20 años, hay quién lo quiere olvidar pero,
por mucho que se quiera, si has vivido allí, en un lugar así, Riaño, no se olvida jamás.
Y más, si ahora lo ves, hundido en la miseria, de querer ser, lo que fue siempre, ignorando lo que fue.
....................................que las aguas vuelvan a su cauce.

martes 20 de febrero de 2007

Riaño Vive...en la casa de humo


...la vieja casa riañesa, de piedra y tierra, de roble y paja,
al calor de la lumbre, de las cabras, y de las vacas.
Bajo el humo de las brasas.
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Nuestra “casa de humo”, la que fuera la vivienda de nuestros ancestros, con su techo de paja y su “horcón”, que ha hecho posible nuestra supervivencia como pueblo durante tantas generaciones.
La arquitectura popular en la Península Ibérica es rica y variada y hoy día después de años de insensibilidad de muchas personas y desidia de las instituciones, por desgracia, esta prácticamente extinguida. En nuestra comarca solo quedan unas pocas de esas formas geniales de la arquitectura del pueblo gracias a lo cual hoy todos tenemos nuestras magníficas casas de loza y hormigón, de las que estamos tan orgullosos.

Me refiero a la llamada “casa de humo”, una singular construcción que ha sido objeto de estudio en muchas ocasiones por arquitectos de renombre, adaptada a nuestra forma de vida y que ha perdurado hasta bien entrado el siglo XX. Las últimas personas que vivieron bajo un techo de paja en la montaña fueron Gerardo, Leandra y sus hijas en Los Espejos de la Reina(hasta 1985).
Hoy día ninguna casa de humo (todas construidas siglos atrás), cumple ya su función. Las que no han caído han sido modificadas en mayor o menor medida para convertirse en cuadras, horneras, viviendas nuevas, etc.. en ninguna de ellas existe hoy techumbre de paja; Aunque también podemos decir que si no hubiera sido por la fea Uralita que las cubre, ahora, muchas serían escombro.

Solo nos queda la esperanza de recuperar una o dos casas con posibilidad de que puedan volver a ser lo que eran de verdad, por dentro y por fuera. Es una obligación de todos el hacerlo y no es difícil conseguirlo. Después, tal como están las cosas en la Montaña de Riaño, deberíamos sentirnos orgullosos.

Si quieres conocerla mejor:
Nuestra casa de humo
Desde este año 2009 todos podremos visitar una estupenda réplica en el Museo Arqueológico-Etnográfico de Riaño.

¡riañeses del mundo...¡Venid a veros!
Reportaje en el Diario de León(4/01/2009): http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=426168
Carta publicada el dia 7/1/2009: http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=426638
Fotografía y dibujo: Leopodo Torres Balbás

4 comentarios:

Coronel Kurtz dijo...

Tu página me ha emocionado.Me ha recordado tantas cosas de ese León puro y honesto que conocimos ... Y me ha dado más ánimos para luchar por lo que queremos todos los leoneses.
Autonomía para el País Leonés.
¡Riaño vive!

agustín lasai rodríguez dijo...

Gracias coronel kurtz, lo mismo digo.

unleones dijo...

de humo del museo de riaño se puede visitar desde ahora mismo.

agustín lasai rodríguez dijo...

En el articulo se dice:
"Como las crueldades e injusticias de la historia no se pueden remediar porque ya sucedieron, no hay posición más sabia que la de tirar para adelante y hacer todo lo posible por evitar que vuelvan a producirse."
Nosotros, unos riañeses en los 40 creemos que esta afirmación no es acertada máxime sabiendo como se han desarrollado los acontecimientos en Riaño hace solo 22 años.
Lo único que no tiene remedio son los hechos, las injusticias cometidas no tienen edad y estan para hacerlas justas. Una deuda intemporal con las gentes de Riaño es y será, mientras perdure en la actual situación, la reversión de la atrozidad de este maldecido pantano, la recuperación de nuestro espacio, nuestro Valle, en definitiva hacer justicia. Si no, ¿para que tenemos la memoria?.
No debemos instalarnos en la portura de la insatisfacción, aceptando además de los hechos las injusticia. Ese nunca ha sido el espíritu los montañeses descendientes de aquella Vadinia tan rememorada y querida en nuestros días.
¡NO A LA CAPITULACIÓN!