Vive si...

Riaño Vive dentro de los que hemos vivido en él,
Anciles, Burón, Éscaro, Huelde, La Puerta, Pedrosa, Riaño, Salio...
nada nos ha llenado tanto como su todo,
debemos recuperarlo aunque solo sea un poco,
y no habrá futuro para nosotros y nuestros hijos más gratificante,
que volver a vivir en él, sin que sea un sueño.
Riaño, hace 23 años "muerto", Riaño asesinado,
y los hombres lo mataron, con sus envidias y engaños, y ahora,
después de estos años, hay quién lo quiere olvidar pero,
por mucho que se quiera, si has vivido ahí, en un lugar así,
Riaño no se olvida jamás, y más,
si ahora lo ves, hundido en la miseria, de querer ser,
lo que fue siempre, ignorando lo que fue.
.......................................que las aguas vuelvan a su cauce.

miércoles, 7 de octubre de 2009

...en la mili


Navidad 1984, militroncho caminando por el valle.Guardamos en la memoria recuerdos de momentos inolvidables. Reliquias del pensamiento (relicuerdos) grabados celosamente en nuestros adentros y que nos producen especial satisfacción o placer.
…..me veo sentado junto a mis amigos en las ventanas de las escuelas de Pedrosa; llueve a cantaros y es 24 de agosto de 1983, noche de San Bartolo.
Al día siguiente, a las pocas horas ya, debo coger el autobús para presentarme en la caja de recluta 0761 de León. De hay, un tren me llevará hasta Araca (Vitoria), mi destino para vestirme de caqui. En el atardecer de este día me encontraba ante una gran explanada rodeada de grandes edificios cuarteles donde la lluvia no dejaba de caer. Fueron días de riada en Bilbao.
Pocos días después, llegaron un grupo de soldados distintos, vestidos con camisa azul claro y boina negra. Me fui con ellos. A cambio: ocho meses más de mili y montar en avión.
Un año después, volvía de vacaciones, o mejor dicho, de permiso a Riaño, haciendo dedo desde Madrid. Era tanta la emoción y el deseo de volver a mi pueblo después de lo vivido, que prescindí hasta del billete de tren para irme directamente y vestido de “romano” al arcén de la carretera de la mismísima M30. Allí mismo, en medio de un gran follón, anduve hasta un semáforo más allá del estadio Vicente Calderón y entonces saqué mi trozo de caja de cartón que ponía RIAÑO(LEÓN). No pasó mucho tiempo y un alma caritativa me recogió para llevarme hasta una gasolinera amarilla en la carretera de La Coruña donde me dijo, encontraría camioneros, como así fue.
Un señor que iba a Galicia y con el que compartí mesa ese día, me llevo hasta Benavente.
Después, León, otro tramo hasta Mansilla de las Mulas y la cuarta tirada hasta Cistierna.
Aquí me monté en un Lanrover que iba hacia Riaño con dos paisanos del pueblo que conocía de siempre aunque sin relación (más o menos tenían la edad que yo tengo ahora). Eran tíos de “los fidelas” dos hermanos gemelos de Riaño con los que si compartía algunas diversiones.
Durante el trayecto, casi nos vamos al río por una imprudencia del que conducía y tuve que llamarle la atención diciéndole que hacia una año que no estaba en mi pueblo y quería llegar a el, vivo….y llegué.
Nunca antes, había estado tanto tiempo fuera de mi tierra……y ese año, ese verano de 1984 fue para mi pleno. El reencuentro con mi gente, volver a andar por mis tan conocidos rincones, oler como nunca lo que siempre había olido, sentir con más fuerza que nunca lo que hasta entonces tantas veces me había parecido insignificante o inapreciable. Todo era para mi especialmente sensible. Lo nuevo, y lo de siempre…..con mis 20 años, y mi bigote de militroncho.
Todo, creo, inconscientemente, me hizo tomar más conciencia de ser yo mismo como individuo y como riañés en el mundo. La mili me ayudo a quererme y querer a mi tierra, un poco más.
Todos los que hemos nacido entre estas montañas lo llevamos dentro y no debemos abandonarlo sin más. Es algo por lo que merece la pena luchar, aunque solo sea en fines de semana.


RIAÑO VIVE.


elpequeño de Agapito

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